Estados Unidos y la redefinición del Cartel de los Soles

Por: Mike LaSusa
Fuente: Insight Crime

El 3 de enero, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se mostró confiado al anunciar la captura de su homólogo venezolano, Nicolás Maduro.

Acompañado por altos funcionarios estadounidenses en una improvisada sala de prensa en su mansión en el estado de Florida, Trump elogió la operación que sacó a Maduro de un complejo en Caracas y lo llevó a Estados Unidos para enfrentar cargos por narcotráfico.

*Este artículo es el segundo de la investigación “Cocaína, Cartel de los Soles y Venezuela sin Maduro”, que analiza las dinámicas actuales del narcotráfico en Venezuela, la naturaleza del Cartel de los Soles y su posible futuro sin Maduro. .

“Él supervisó personalmente el cruel cartel conocido como el Cartel de los Soles, que inundó nuestra nación con veneno letal responsable de la muerte de innumerables estadounidenses”, dijo Trump.

Fue la única referencia al Cartel de los Soles durante toda la conferencia de prensa de una hora, pero tuvo un peso significativo.

Estados Unidos justificó el arresto de Maduro como una acción de las fuerzas del orden destinada a derribar al líder de una poderosa organización criminal. Sin embargo, los funcionarios estadounidenses han ofrecido descripciones cambiantes y, en ocasiones, contradictorias del llamado cartel que, según alegan, encabezaba Maduro.

Construir una estrategia jurídica coherente es difícil sin una concepción clara de los hechos. El próximo juicio de Maduro podría obligar a la administración a abordar las contradicciones y a ofrecer un retrato unificado del Cartel de los Soles.

La acusación de 2020

La primera vez que Estados Unidos nombró a Maduro como la cabeza del Cartel de los Soles fue en una imputación penal presentada en 2020, cerca del final de la primera administración de Trump.

En la acusación de 2020, los fiscales describieron al cartel como un grupo de funcionarios que “corrompió las instituciones legítimas de Venezuela” para importar cocaína a Estados Unidos y ayudar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), un grupo guerrillero designado como organización terrorista por Estados Unidos.

El texto de la acusación pintaba la imagen de una organización de narcotráfico con control vertical, con Maduro y algunos aliados clave a la cabeza, la mayoría con antecedentes como altos oficiales militares bajo el predecesor de Maduro, Hugo Chávez.

Uno de los líderes del Cartel de los Soles, un exgeneral llamado Hugo Carvajal Barrios, alias “El Pollo”, ya había sido arrestado al momento de la acusación. Después de pasar a la clandestinidad y ser arrestado nuevamente en España, fue extraditado a Estados Unidos y se declaró culpable en junio de 2025.

Otro líder de alto nivel, un exgeneral llamado Clíver Alcalá, se entregó a las autoridades estadounidenses inmediatamente después de que se divulgara la acusación de 2020. Se declaró culpable en 2023 y más tarde fue sentenciado a más de 20 años en una prisión federal estadounidense.

Tanto Carvajal como Alcalá han indicado recientemente su disposición a colaborar con las autoridades estadounidenses para procesar a Maduro por los nuevos cargos, probablemente con la esperanza de obtener beneficios judiciales a cambio.

Un tercer alto mando militar y supuesto líder del Cartel de los Soles, Néstor Reverol, permaneció en Venezuela tras los cargos de 2020, pero parece haber perdido poder dentro del régimen y desde entonces ha mantenido un perfil relativamente bajo.

Funcionarios venezolanos señalados por Estados Unidos como miembros del Cartel de los Soles en 2020

Nicolás Maduro Moros
Expresidente de Venezuela (2013-2026). Acusado de narcoterrorismo, tráfico de drogas y delitos con armas de fuego

Diosdado Cabello Rondón

Político histórico del partido de gobierno, ministro del Interior (2024 – presente). Acusado de narcoterrorismo, tráfico de drogas y delitos con armas de fuego

Vladimir Padrino López

Ministro de defensa (2014 – presente). Acusado de tráfico de drogas

Tareck Zaidan El Aissami Maddah

Exvicepresidente (2017 – 2018), ministro de petróleo (2020 – 2023), gobernador de Aragua (2012 – 2017). Acusado de narcotráfico. Detenido en Venezuela en 2024 por cargos de corrupción y traición

Hugo Armando Carvajal Barrios

Exjefe de Inteligencia Militar (2004 – 2011, 2013 – 2014). Se declaró culpable en una corte de Estados Unidos por cargos de narcoterrorismo, armas y drogas en 2025

Maikel José Moreno Pérez

Expresidente del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela (2017 – 2022). Acusado de lavar dinero vinculado a sobornos

Clíver Antonio Alcalá Cordones

Exgeneral militar (en servicio entre 1983 – 2013). Acusado y condenado por narcoterrorismo, tráfico de drogas y delitos con armas de fuego en Estados Unidos en 2024

Joselit Ramírez Camacho

Exsuperintendente de Criptoactivos (2018 – 2023). Acusado de evadir sanciones. Detenido en Venezuela en 2023 por cargos de corrupción

Luis Alfredo Motta Domínguez

Exministro de Energía Eléctrica (2015–2019), actual viceministro de seguimiento a la gestión de gobierno (2026). Acusado de lavar dinero vinculado a sobornos

Néstor Luis Reverol Torres

Exministro del Interior (2012-2013, 2016-2020), exdirector antidrogas. Acusado de tráfico de drogas

Edylberto José Molina Molina

Exsubdirector antidrogas, agregado militar de Venezuela en Alemania. Acusado de tráfico de drogas

Vassyly Kotosky Villarroel Ramírez

Excapitán de la Guardia Nacional Bolivariana. Acusado de tráfico de drogas

Rafael Antonio Villasana Fernandez

Exoficial de la Guardia Nacional Bolivariana. Acusado de tráfico de drogas

Nervis Gerardo Villalobos Cárdenas

Exviceministro de Energía Eléctrica (2002 – 2006). Acusado de lavar dinero vinculado a sobornos. Bajo investigación en España por lavado de dinero

Oscar Rafael Colmenarez Villalobos

Exoficial de la Aviación. Acusado de violar los controles de exportación de armas de Estados Unidos

Actualmente detenido, en espera de sentencia o sentenciado


La acusación de 2020 también afirmaba que el Cartel de los Soles y las FARC trabajaron juntos para usar el tráfico de drogas como el combustible de actividades terroristas dirigidas a Estados Unidos. Junto con los funcionarios venezolanos, los fiscales imputaron a dos líderes de las FARC que habían abandonado un proceso de desmovilización establecido por un acuerdo de paz de 2016 entre esta guerrilla y el gobierno colombiano.

Uno de esos líderes, Seuxis Pausias Hernández Solarte, alias “Jesús Santrich”, supuestamente fue asesinado en Venezuela en 2021. El otro líder, Luciano Marín Arango, alias “Iván Márquez”, encabeza un grupo disidente de las FARC llamado Segunda Marquetalia y se cree que se esconde en Venezuela.
Las designaciones de terrorismo de 2025

La segunda administración de Trump repitió la caracterización del Cartel de los Soles como una estructura de narcotráfico gestionada centralmente por Maduro y sus allegados, e incluso equiparó sus actividades de tráfico de drogas con actos terroristas.

En julio de 2025, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó al Cartel de los Soles como “terrorista global especialmente designado”, describiéndolo como “un grupo criminal con base en Venezuela” encabezado por Maduro y altos funcionarios venezolanos, quienes corrompieron las instituciones del país para “ayudar en los esfuerzos del cartel de traficar narcóticos hacia Estados Unidos”.

Estados Unidos ya había acusado anteriormente al Cartel de los Soles de apoyar a otros grupos terroristas, principalmente las FARC. Pero la designación del Departamento del Tesoro marcó la primera vez que Estados Unidos describió al Cartel de los Soles como terroristas.

En teoría, esta designación del Departamento del Tesoro permitiría a las autoridades confiscar activos y bloquear transacciones financieras que involucran a personas asociadas con el Cartel de los Soles, aunque muchos de los actores clave vinculados al gobierno de Maduro ya estaban mayormente excluidos del sistema financiero estadounidense por las sanciones previas.

Quizás más importante aún, la designación como grupo terrorista sirvió para justificar una campaña más amplia de presión estadounidense contra Maduro que finalmente condujo a su arresto.

Con base en acusaciones previas de que la participación del régimen en el tráfico de drogas había financiado actos terroristas, la administración de Trump argumentó que el propio tráfico constituía un ataque terrorista dirigido a dañar el bienestar del pueblo estadounidense a través de sobredosis y adicción.

En agosto, Estados Unidos aumentó la recompensa por Maduro a US$50 millones y lanzó en el Caribe el mayor despliegue militar que la región ha visto en tiempos modernos. En septiembre, las fuerzas estadounidenses empezaron a lanzar ataques con misiles mortales contra embarcaciones presuntamente transportando drogas frente a la costa venezolana.

En noviembre, la administración de Trump incluyó al Cartel de los Soles en su lista de Organizaciones Terroristas Extranjeras (Foreign Terrorist Organizations – FTOs), lo que permite a los fiscales estadounidenses imputar cargos por “apoyo material al terrorismo” contra cualquier persona que pueda considerarse como colaboradora del cartel —que fue nuevamente presentado como sinónimo del régimen de Maduro.

La acusación de 2026

Meses de presión creciente culminaron en la dramática operación de arresto en Caracas el 3 de enero y en la publicación de una nueva acusación penal contra Maduro, su esposa Cilia Flores y su hijo, conocido como “Nicolasito”, junto con un exministro y gobernador vinculado a las FARC llamado Ramón Rodríguez Chacín y el presunto jefe de la banda del Tren de Aragua, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”.

Además de Maduro, la única figura de la acusación de 2020 que también fue imputada en la nueva acusación es el ministro del interior Diosdado Cabello, quien sigue desempeñando un papel clave en la corrupción vinculada al narcotráfico en Venezuela.

Es significativo que la nueva acusación —que cancela y reemplaza la de 2020— se aleja de la descripción estadounidense que por años presentó al Cartel de los Soles como un grupo estructurado con Maduro al mando.

En su lugar, los fiscales lo describen como “una cultura de corrupción en la que élites poderosas venezolanas se enriquecen a través del narcotráfico y la protección de sus socios traficantes de drogas”. Esta es la misma dinámica que InSight Crime ha descrito como el “Estado híbrido” de Venezuela, una relación simbiótica entre elementos criminales y políticos que ha mantenido al gobierno socialista en el poder a pesar del colapso de la economía y de su legitimidad democrática.

Aunque la nueva acusación menciona el “narco‑terrorismo” —un término que no tiene significado legal preciso en el sistema judicial estadounidense— no imputa formalmente a ninguno de los acusados por delitos relacionados con terrorismo.

El gobierno de Estados Unidos está tratando la persecución de Maduro inequívocamente como un caso de narcotráfico. Todos los cargos se centran en alegaciones de tráfico de drogas y violaciones de armas, y los fiscales que lideran la acusación se especializan en casos de narcóticos más que en terrorismo.

Aunque la presentación estadounidense del Cartel de los Soles en la sala de audiencias se centrará en el narcotráfico, el término también se ha utilizado para referirse a un portafolio más amplio de corrupción militar que se extiende mucho más allá del tráfico de drogas.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

​Inumbra Dark: Exponiendo lo que vive en la sombra

DENUNCIA PÚBLICA SOBRE EL DETERIORO DE LAS COSTAS DE MARGARITA

EEUU revela pruebas contra Cilia Flores por ordenar secuestros y asesinatos ligados al narcotráfico